Periódico Proclama

icono-facebook  icono-twetter

WERNER, EL AUTO ELÉCTRICO QUE PUEDEN MANEJAR LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Por Andrea Hernández Ramcke

Fue creado por los ingenieros mexicanos Andrea Hernández Ramcke y Damián González Razo. Lo diseñaron para que pueda ser conducido por una persona con limitaciones motrices, desde su silla de ruedas.

Werner, el auto eléctrico que pueden manejar las personas con discapacidad. El prototipo Werner nació en 2017 como parte de la tesis de diseño industrial de Andrea Hernández, cuando era estudiante de la Universidad Autónoma de Guadalajaa.

Es probable que usted no lo sepa, pero más de 3 millones de colombianos tienen hoy algún tipo de discapacidad motriz. Tal vez este dato no le diga mucho, pero, ¿ha pensado alguna vez en cómo puede movilizarse sin dificultad una de estas personas? ¿Podría, si contara con las condiciones ideales, manejar un auto? Ese interrogante fue vital para empezar a crear nuestro primer carro prototipo, al que bautizamos Werner.

Este es un vehículo automotor, ecoamigable, cero emisiones y especializado en transporte urbano. Está diseñado para que lo conduzca una persona con discapacidad. Puede viajar con una silla de ruedas temporal o permanente, y de manera independiente: con mayor seguridad y confianza, logrando así mejorar su calidad de vida.

Werner tiene un techo panorámico electrocrómico, una jaula antivuelco y un sistema de conducción intercambiable mediante un volante que incluye controles de aceleración y freno. El piloto realiza todas las funciones con las manos. Así mismo, está equipado con un sistema de monitoreo de signos vitales conectado a una terminal médica y, para el acceso y la salida, cuenta con una rampa electrohidráulica que se activa por medio de sensores, lo que facilita su operación.

Este auto es una creación en conjunto con mi colega de la Universidad Autónoma de Guadalajara, el ingeniero Damián González Razo. Lo inventamos para ayudar a que las personas con discapacidad formen parte activa de la comunidad.

Pero somos conscientes de que la inclusión no debe quedarse solamente en la movilidad. Por eso aspiramos a que el proyecto facilite la incorporación en la vida laboral gracias a las nuevas dinámicas del mundo tecnológico y a las nuevas formas de economía colaborativa.

Creamos Werner porque creemos en una sociedad incluyente, en una movilidad distinta, en un mundo mejor para todos y en que el diseño dignifica la vida de las personas.

LA BURLA HACIENDO USO DE LA RETÓRICA

LA BURLA HACIENDO USO DE LA RETÓRICA

Para el estamento, no valen las buenas ideas, ni estar por fuera de los círculos de poder.

Por: Jaime Mauricio Gaitán Gómez

En días pasados, con la ilusa esperanza de presentarle, una vez más, el proyecto en el que he dedicado la mayor parte de mi improductivo tiempo a la oficina que a nivel presidencial, en Colombia, fue creada demagógicamente para que a través de algunos distinguidos personajes públicos que han adquirido alguna condición de discapacidad y que tienen algunos nexos con los círculos políticos del más alto nivel de la rancia aristocracia criolla, fui a la oficina de la Alta consejería para la Atención de la Población con Discapacidad en la Casa de Nariño, obteniendo otra vez, manifestaciones de reconocimiento por mi “destacada” idea, pero, como todas las veces anteriores, rechazada con la mayor sutileza posible.

Quienes han estado en los últimos años frente a esta oficina de la Alta consejería para la Atención de Personas con Discapacidad, han sido “probos” líderes que han usufructuado los mejores cargos burocráticos de nuestro Estado “bananero” por haber sido miembros de alguna de esas familias aristocráticas, y, quienes además de esa “cualidad”, en tiempos pasados, ocuparon cargos parlamentarios gracias al “favor” electoral que algunos grupos sociales influenciados por el poder de sus familias y de los lacayos que las rodean, votaron por ellos para ser parte de nuestro “enrarecido” Congreso, oficina que fuera creada debido a la necesidad de “retribuir” los favores políticos del presidente de turno a algunos de aquellos que por su condición de discapacidad y pertenecientes a sus mismos círculos sociales, les ayudaron con votos e imagen de superhéroes para llegar a la presidencia, quien como sus antecesores, habían delegado a sus caritativas esposas, el tema de la discapacidad bajo la premisa que a través de las acciones altruistas de sus consortes, le han dado a la población con discapacidad de la que hago parte, los “beneficios” de “generosas” donaciones con las que limpiaron sus consciencias y pudieron mostrar a sus afortunados compañeros de fortunios socioeconómico, la “bondad” que brotaban de sus “nobles” almas que gracias a esas acciones, con seguridad, creían que se estaban “ganando” el cielo.

Pero por supuesto, solo hasta que la presión social ejercida por la población con discapacidad, que en el marco de la Constitución Política de 1991, se ha movilizado con algún grado de éxito a pesar que seguimos siendo víctimas de la ignorancia y la arrogancia de la gran mayoría de quienes conforman nuestra sociedad levantada sobre los cimientos del legado del racismo, de la discriminación clasista y todo tipo de complejos fundamentados en la religión y en el pasado monárquico de quienes dieron origen a esta nación subdesarrollada y acomplejada, nos ha permitido que de manera muy discreta y casi anónima, hayamos logrado que se nos reconozca el hecho de ser sujetos de derechos, lo que lamentablemente, no ha sido entendido por quienes formulan las políticas públicas ni por quienes siguen siendo preparados académicamente en nuestros “distinguidos” centros universitarios que respondiendo a su naturaleza capitalista y mercantilista, “producen” centenares de profesionales para que “atiendan” a los pobrecitos cieguitos, sorditos, discapacitados físicos, a los desafortunados que nacieron sin poder entender sus entornos o que por cosas del designio, son “enfermitos” de la cabeza… El concepto que les enseñan en las universidades a terapeutas, trabajadoras sociales, psicólogos, médicos y demás personas que profesionalmente, se preparan para “asistir” a las personas con discapacidad, entre otras que hagan parte de otros sectores poblacionales vulnerables, es el que sus cualidades humanas y sociales, están por “encima” de sus “objetos” de sus actividades laborales, como si se trataran de “cosas”, concepto ratificado y fortalecido por el clasismo propio de quienes son oriundos de este terruño.

Estoy convencido que el sutil rechazo a mi propuesta, el que fue enmarcado con la ya acostumbrada “palmadita en mi espalda”, está estrechamente relacionado con el prejuicio que estoy describiendo, habiéndoseme argumentado que, con mi proyecto, se agudizaría la segregación y la marginalización de la población con discapacidad colombiana cuando personas con discapacidad atiendan a otras con igual condición, según lo que me dijo quién me atendió en la oficina de la Alta consejería.

Al constituirse un centro de orientación conformado por un call center operado por personas con discapacidad visual, por una red de módulos instalados en sitios públicos de fácil acceso por medio de los que se puedan establecer video conferencias en tiempo real para obtener asesoría, por una página Web accesible y por un aplicativo igualmente accesible que se pueda bajar en cualquier dispositivo móvil, se crearía un medio exclusivo y fácil de identificar para asesorar directamente a personas con cualquier discapacidad con el fin que se puedan beneficiar de los servicios ofrecidos por el Estado, siendo esto lejos de ser una segregación, sería la manera más proba para facilitar el acceso y la inclusión a los más de cinco millones de colombianos con discapacidad, pues no seríamos atendidos por “profesionales” que ven en nosotros, “pobrecitos” individuos objeto de sus actividades laborales o, en el mejor de los casos, a quienes les harían el bondadoso favor de ayudarnos, eso sin contar que se trataría de una manera digna de ofrecer oportunidades laborales y por otro lado, al vincularse a patrocinadores externos al sector de la discapacidad, se establecería una relación comercial igualitaria.

Pero, seguramente, el argumento que me manifestó la persona en la oficina de la Alta consejería, se lo proporcionó el grupo de “profesionales” que en los ministerios, institutos y demás entidades que, de manera desarticulada, atienden a la población con discapacidad desde el enfoque que aprendieron cuando estudiaron terapias y las demás profesiones humanistas que se apoderaron del sector. Sigue siendo el sistema del establecimiento, una burla disfrazada en retóricas con las que esconden su desidia por un tema que no quieren entender ni reconocer.

¡SI ESTO PASA EN BOGOTÁ, IMAGINEN EN EL RESTO DEL PAÍS¡

¡SI ESTO PASA EN BOGOTÁ, IMAGINEN EN EL RESTO DEL PAÍS¡

Por: Óscar Saúl Cortés Cristancho

Periodista independiente

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Desde agosto 01 de 2019 no nos permiten participar y aportar en la reformulación de la Política Pública Distrital de Discapacidad que implica los derechos humanos de más de 600 mil Bogotanos con discapacidad, sus cuidadores, cuidadoras y además las familias inclusivas.

Los comités y el sistema en general en Bogotá se volvieron unos clubes privados.

No han cumplido los gobiernos en 12 años lo indicado en el Decreto 470.

No han escuchado a la comunidad.

El convenio 2140 de 2019 es un claro detrimento.

Nos imponen el modelo médico.

Hablan por nosotros.

Deciden mal por nosotros.

Nos excluyen.

Solo por mencionar algunas pocas perlas.

No nos dan información.

No se aprueba comité ampliado en el sistema represivo y excluyente del Distrito Capital, no escuchan a la comunidad los eruditos de la universidad dueña de la agenda pública de la reformulación del Decreto 470 de 2007, nos ocultan información, no hay evaluación de lo que no hicieron en 12 años, no hay rendición de cuentas de la actual administración y pregunto:

¿Qué más debemos soportar?

¿Están contentos con los malos tratos de los servidores públicos? ¿Van a esperar que otros hagan por nosotros?

¿Creen de verdad que con este indignante panorama y alto grado de exclusión de la comunidad estamos para noche de gala?

¿Vamos a dejar todo así?

¿Vulneran los derechos de Juan y Sofía Buitrago y los de muchos más y vamos a seguir callados?

¿No nos están representando bien y vamos a seguir felices aplaudiendo en todas las reuniones al Distrito?

¿Vamos a seguir firmando listas para que legalicen entrega de refrigerios y justifiquen el detrimento?

¿Vamos a dejar que sigan otros pocos manoseando la participación?

¿Le vamos a hacer el juego a los y las compañeras contratistas con discapacidad que nos traicionan en el deber de exigir el cumplimiento de la ley y los derechos de las personas con discapacidad, sus cuidadores y familias?

¿Qué más vamos a aguantar?

¿Cuándo vamos a dejar de ser cómodos campeones de inclusión hablada para pasar a participar e incidir como debe ser?

¿Terminaron el contrato con la U Nacional y no sabemos nada?

¿Qué pasó con los productos de la UNal en los 3 componentes del convenio 2140 2019?

¿Vamos a dejar que dos o tres en el sistema digan que se hace y listo?

¿Están contentos con quienes nos representan?

¿Vamos a dejar que sigan imponiendo el modelo médico?

¿Vamos a estar callados y que hablen por nosotros?

Tengo muchas más preguntas compañeros y compañeras, pero espero que por ahora me respondan estas.

LA LIGA COLOMBIANA PARA LA PREVENCIÓN DE LA CEGUERA

LA LIGA COLOMBIANA PARA LA PREVENCIÓN DE LA CEGUERA

Gran campaña de salud visual en Bogotá

Punto de venta norte Calle 66 #9a-12

CONTACTO 350 525 88 67

Cita con medico Optómetra y médico especialista en oftalmología más una imagen diagnostica por $120.000

Las imágenes diagnosticas previenen a tiempo enfermedades irreversibles

Reserve su cita ya y realice su pedido.

Pautas

PROCLAMA STEREO